Receta de flan casero (con esas yemas que te sobran)

Bien lo decía Sabrina la bruja adolescente: un flan hace a todos felices. Poquitos ingredientes, fácil, y le gusta hasta a tu cuñado más exigente. A mí me encanta este en concreto. Tiene una cremosidad que para qué te cuento. Y lo mejor: lo preparo con las yemas que me van quedando de otros días. Un merengue, un desayuno para mi papá que solo come claras… y te quedan yemas huérfanas. Y con esta receta les das un buen hogar.

Vamos a ello.

Receta de flan casero (con esas yemas que te sobran)

Receta de Ina CastroDificultad: Media
Raciones

6

raciones
Tiempo de preparación

1

hora 

Ingredientes

  • 1/2 taza de azúcar blanca

  • 60 ml de agua

  • 2 huevos completos

  • 4 yemas de huevo

  • 1 lata de leche condensada

  • 1 lata de leche entera (usa la lata de la leche condensada vacía para medir)

  • 1 cucharadita de vainilla

Preparación

  • Pon el azúcar y el agua en una flanera grande o en el molde que vayas a usar. A fuego medio, espera a que el agua cubra bien el azúcar y se forme el caramelo. Yo lo dejo bien oscuro, casi al borde de que se queme, porque ese puntito amargo pega brutal con el dulce del flan.

  • Cuando esté a tu punto, cubre todo el fondo y las paredes del molde con el caramelo. Deja que se enfríe y endurezca.
  • Vacía la lata de leche condensada en la licuadora. Esa misma lata vacía la usas ahora para medir la leche entera, y las echa también. Añade los huevos enteros, las yemas y la vainilla. Licúa todo junto hasta que quede una mezcla homogénea.  
  • Vierte la mezcla en el molde caramelizado.
  • Llego el momento del baño María, y tienes dos opciones.

    En la hornilla: pon el molde dentro de una olla más grande con agua caliente que llegue hasta la mitad del molde, tapa y cuece 45-50 minutos a fuego medio-bajo.

    En el horno: bandeja con agua y molde dentro, a 180°C, mismo tiempo.
  • Pasado el tiempo, prueba con un cuchillo. Si sale limpio, ya está. Es hora del momento clave, apaga el fuego, saca el molde del baño María y deja que el flan se enfríe completamente a temperatura ambiente.
  • Para desmoldar, pasa un cuchillo fino por el borde, pon una bandeja con borde (que el caramelo no se desparrame) boca abajo sobre el molde y dale la vuelta de un golpe seco. Si ves que se resiste, mete el molde unos segundos en agua caliente.
  • Luego, mételo a la nevera.
  • Sirve bien frío.

Notas

  • Si el caramelo se endurece antes de que lo extiendas por las paredes, calienta un momento el molde a fuego bajísimo para que vuelva a fluir.
  • Vigila que no se evapore toda el agua del baño María. Añade más caliente si ves que falta.

  • Si usas horno, no lo abras antes de los 40 minutos. Al flan no le gustan los sustos de temperatura, y este es el tipo de cosas que puede hacer que tu flan a veces te puede salir mal.
  • Si quieres un flan más grande, solo debes duplicar las cantidades.
  • Experimenta, puedes reemplazar la leche con jugo de tu fruta favorita como guanabana, parchita o piña. También puedes probar agregando una cucharada de cacao para una versión de chocolate. O incluso con sabores menos obvios como auyama (calabaza) o maíz.  

Este flan casero se ha convertido en mi salvación cada vez que tengo yemas sueltas. No falla, y queda con esa textura de restaurante sin apenas lavar corotos sucios.  

Si quieres descubrir otras alternativas para las yemas sobrantes, te invito a leer este otro artículo:

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