Receta de yogurt casero: firme, cremoso y sin gastar de más

El yogurt es uno de esos ingredientes que uso casi a diario. Solo con frutas, en un smoothie, en el aderezo de una ensalada, para hacer helado, para las panquecas del desayuno, o para aderezar un pollo. El problema es que en algunas partes es caro, y si lo consumes seguido pega en el presupuesto. Además, en el mercado no siempre encuentro ese yogurt firme y sedoso que quiero.

Por eso tener una buena receta de yogurt casero a la mano es indispensable, y esta es sencilla, sale firme y no requiere equipos especiales.

Receta de yogurt casero

Receta de Ina Castro
Raciones

4

raciones
Tiempo de preparación

30

minutos

Ingredientes

  • 2 litros de leche completa

  • 4 cucharadas de yogurt natural con cultivos vivos activos

  • 120 gramos de leche en polvo

Preparación

  • Pones la leche en una olla y la calientas hasta alcanzar los 47 grados. Luego incorporas el yogurt y la leche en polvo, y mezclas bien hasta conseguir una mezcla homogénea, sin grumos.
  • Esa mezcla la pones en un frasco de vidrio, tapas bien, lo cubres con un paño y lo guardas en el horno apagado durante 8 horas. En ese tiempo las bacterias hacen su trabajo: fermentan la lactosa y producen ácido láctico, que es lo que espesa la leche.
  • Pasadas las 8 horas, sacas el frasco del horno y cuelas el contenido con un colador de tela. La parte sólida (el yogurt) queda en el colador; el líquido que sale por debajo es el suero. Envasas el yogurt y lo refrigeras. Al suero también le puedes dar uso, pero de eso hablamos en otro artículo.

Notas

  • Usa leche entera. Con leche descremada el resultado queda más líquido.
  • El yogurt que usas como base tiene que ser natural y con cultivos vivos activos, porque de él depende que la mezcla fermente bien. Fíjate en la etiqueta antes de comprarlo.
  • Siempre reserva cuatro cucharadas del yogurt que hiciste para usarlas como base la próxima vez. Así no tienes que comprar yogurt cada vez que quieras preparar.
  • Si quieres un resultado más espeso, deja el yogurt en el colador de tela dentro de la nevera un par de horas más después del colado inicial.

¿Quieres un yogurt extra firme?

Agrega 80 gramos de yogurt griego a tu preparación. El yogurt griego ya tiene menos agua, así que al usarlo como base el resultado final sale más concentrado. Con frecuencia hago esto y el resultado es un yogurt que más bien parece queso untable. Es perfecto para recetas que te piden mucha firmeza.

Sobre el termómetro

Las bacterias del yogurt trabajan mejor entre 42 y 47 grados. Si llegas a 50º C grados o más, empiezan a morir, y ahí el yogurt no cuaja bien.

Si no tienes termómetro, mucha gente usa el dedo, la idea es que la leche debe que estar caliente pero tolerable. Es una manera válida, pero la prueba del dedo a veces funciona y a veces no, porque no todos tenemos la misma tolerancia al calor. Otro indicador que usan algunas personas es calentar hasta ver las primeras burbujitas en el borde de la olla, que también corresponde más o menos a esa temperatura.

Yo prefiero el termómetro. No es costoso y te permite obtener el mismo resultado cada vez.

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