Cómo hacer el mejor puré de papa: Receta básica paso a paso
El puré de papa es de esas recetas que hago sin pensar. Es como si las papas se montaran automáticamente en la cocina cuando cocino cosas como un bistec simple, un pastel de carne o unas chuletas de cerdo con manzana. La verdad es que el puré de papa combina con casi todo, tiene una textura genial y su sabor es rico pero sin opacar el resto de la comida en tu plato.
A mí me gusta que quede cremoso pero firme, que no se aplaste ni se vuelva una sopa espesa. Mi favorito es el más tradicional, aunque hay otras recetas, como el que lleva tocineta, o el de coliflor, incluso el de batata. Todos son ricos, pero hoy voy al básico, al de siempre.
Cómo hacer el mejor puré de papa: Receta básica paso a paso
Dificultad: Fácil4
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1 kg de papas (unas 6 medianas)
80 g de mantequilla (unas 5 o 6 cucharadas)
3 a 4 cucharadas del agua de cocción de las papas (o leche tibia)
3 cucharadas de queso parmesano rallado
Sal y pimienta al gusto
(Opcional) ½ cucharadita de ajo en polvo o 1 diente de ajo cocido
Preparación
- Pela las papas y quítales cualquier puntito negro que tengan, con un cuchillo o con la punta del pelador. Corta en cubos pequeños para que se cocinen más rápido.
- Ponlas al vapor hasta que estén completamente cocidas. Eso puede tomar entre 20 y 25 minutos, dependiendo del tamaño. Pero lo mejor es siempre probar con el tenedor si ya están cocidas o no. Cuando ya estén blandas, tritura con un triturador de papas.
- Agrega la mantequilla, el chorrito de agua de la cocción (o leche) y el queso, poco a poco, mientras vas triturando.
- Luego pon el ajo (si usas) y sazona con sal y pimienta al gusto. Prueba, ajusta, y vuelve a probar.
Notas
- Si quieres una textura sedosa sin esfuerzo, te recomiendo este truco: aplasta un poco con un tenedor y luego dale con la batidora de mano (la misma que usas para los bizcochos). Eso sí, sin pasarte, porque si la trabajas demasiado, se vuelve chiclosa.
- Agrega el agua o la leche tibia de a poquito. Si hace falta le agregas más, y vas ajustando hasta conseguir la textura que a ti te guste. Pero si pones mucho y te pasas, luego será más difícil corregir.
- Y si te gusta el ajo tanto como a mí, échale media cucharadita de ajo en polvo o un diente de ajo cocido junto con las papas. Ese detalle simple le da un toque extra de sabor al clásico puré de papas.
- Si un día no tienes queso parmesano, puedes sustituirlo por otro queso, o incluso hacerlo sin queso. En Venezuela, por ejemplo, es muy común que las personas usen queso llanero en lugar de queso parmesano.
- Y si ti queda puré del día anterior, entonces puedes hacer estos bastoncitos de puré de papa que sirven como snack o como guarnición.
¿Por qué algunas veces queda grumoso o pastoso?
Porque el almidón de la papa se activa con el calor y el movimiento. Triturar las papas frías, o triturarlas demasiado tiempo, libera más almidón y genera esa textura pegajosa. La clave es triturar en caliente, con la mantequilla derritiéndose en el camino, y detenerse justo cuando está homogéneo. Así logras esa cremosidad firme que buscamos.
Este puré es la prueba de que a veces una receta simple pero bien hecha puede hacer que tu cena se sienta como un restaurante con todas las estrellas. No necesitas ingredientes exóticos ni técnicas complejas, solo papas, mantequilla y un par de trucos de cocina bien aplicados.
Pruébalo junto a esta receta de solomillo con champiñones que nos compartió Ismael Altamirano. O incluso solo, con un chorrito de aceite de oliva y pimienta negra recién molida.
¿Te animas? Cuéntame cómo te quedó y si le diste tu propio toque.
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