Receta Tiramisú de queso crema fácil
A veces, lo que más antoja es un postre cremoso, pero la idea de preparar algo complicado nos echa para atrás. Si ese es tu caso, vas a amar esta receta de tiramisú de queso crema, y de seguro se convertirá en una de las preparaciones regulares en tu casa.
Vamos a preparar una versión práctica de un clásico originario de la región de Véneto: el tiramisú. Los puristas dirán que el auténtico se hace con queso mascarpone, y tienen razón. De hecho, nuestro experto Freddy Ismael Altamirano explicará en otro post todos los detalles de esa versión original, con los pasos y técnica que amerita.
Pero hoy el objetivo es simplemente hacer una receta sin horno que nos haga felices. Además, te prometo que el resultado será digno de la realeza, ¿por qué quienes más dignos de un buen postre que la gente a quien queremos?
Otra cosa que me gusta de esta versión de tiramisú de queso crema es que se presta para hacerla en familia, en especial si tienes niños. Cuando yo era pequeña, mi papá la preparaba cada tanto, y me dejaba poner las plantillas en la fuente o incluso batir la crema. Sin duda esta receta forma parte de los grandes recuerdos de mi infancia.
Receta Tiramisú de queso crema sin complicaciones (y sin horno)
Dificultad: Facil8
raciones30
minutosIngredientes
300 g de queso crema (tipo Philadelphia, a temperatura ambiente)
200 ml de crema para batir (con un 35% de grasa como mínimo)
3 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 taza de café fuerte, ya frío
4 cucharadas de licor amaretto o ron
200 g de bizcochos de soletilla (vainillas, plantillas o señoritas)
Cacao en polvo para decorar
Chocolate rallado (opcional, para el toque final)
Preparación
- Haz el café fuerte, mézclalo con el licor, y déjalo enfriar completamente.
- En un bol, bate la crema de leche con el azúcar y la esencia de vainilla hasta que forme picos (que se monte). Agrega el queso crema y mezcla suavemente hasta que todo quede integrado en una crema lisa y uniforme.
- Toma una fuente o recipiente. Sumerge rápidamente cada bizcocho en el café frío (solo un segundo por cada lado, que se humedezca pero no se deshaga) y coloca una capa en el fondo.
- Sigue alternando. Sobre los bizcochos, extiende una capa generosa de la crema de queso. Luego, otra capa de bizcochos humedecidos, y otra de crema. Repite hasta terminar los ingredientes, finalizando siempre con una capa de crema.
- Espolvorea abundantemente con cacao amargo en polvo por encima. Si quieres, agrega un poco de chocolate rallado.
- El paso clave de la paciencia: Tapa el recipiente y refrigéralo por lo menos 4 horas, o idealmente toda la noche. Este tiempo en la nevera es importantísimo porque permite que los sabores se junten y la textura se afirme, solo así consigues ese corte perfecto al momento de servir.
Notas
- Ya que esta no es una receta tradicional, puedes divertirte probando variaciones como poner chocolate entre las capas para un toque crujiente. O agregar cacao a la mezcla de crema y queso.
En 30 minutos de trabajo tienes un postre sin horno. La receta perfecta para una cena especial o para darte ese gusto que mereces.
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